El proyecto trata de
responder a los nuevos retos educativos que se plantean en la escuela del siglo
XXI: la educación en valores, la aplicación de la transversalidad e
interdisciplinariedad, las nuevas tecnologías o la innovación.
El
proyecto se aplica en toda la etapa educativa de ESO con objetivos, contenidos
y metodologías adaptadas a cada curso.
La educación en valores se
enmarca en la educación integral que queremos ofrecer a nuestro alumnado. Una
educación integral donde el alumno/a sea sujeto activo del proceso enseñanza –
aprendizaje interactuando con otros.
Además, el proyecto
plantea enfoques innovadores respecto a la metodología teniendo presente, en
todo momento, que el alumnado es el protagonista de su propio aprendizaje en el
desarrollo de sus capacidades.
Es necesario preparar
desde el ámbito educativo a nuestros alumnos/as para ser ciudadanos competentes
en un mundo multicultural.
Así, tratamos de apelar al
alumnado al conocimiento, reflexión, crítica y participación en el mundo que le
rodea. Partimos de él mismo, es decir, de su autoconocimiento y su
autovaloración para acercarse a otras realidades. Algunas cercanas pero, no por
ello, más conocidas (la tercera edad, la inmigración, las personas con algún
tipo de discapacidad…), y otras culturas más lejanas.
En definitiva, se trata de
conocernos para conocer a los otros, de valorarnos para valorar a los otros. Al
realizar este proceso, se ofrece al alumnado la posibilidad de reflexionar críticamente
sobre la diversidad vital y cultural presente en nuestro mundo y, al mismo
tiempo, sobre aspectos, inquietudes y valores que todos compartimos.